Te echaba de menos.
Parece que el tiempo vuela, que fue ayer cuando todo se torció.
Y sin embargo aquí estamos.
Horas hablando de nada.
Y de todo.
Del trabajo, de la familia, del futuro. Del miedo a equivocarse. De las veces que fingimos tenerlo claro, de lo cansados que estamos todos.
Reír hasta olvidar durante un rato las versiones más rotas, las partes oscuras.
Hay un instante en que el mundo parece girar más despacio. El momento en que descubres que hay vínculos que cambian de forma, se tensan, se rompen un poco… y aun así encuentran el camino de vuelta.
Más fuertes, más sinceros.
Últimamente me sorprende la cantidad de cosas que están encontrando su lugar.
O quizá soy yo.

